Por Charlestien Harris, asesor financiero jubilado de Southern Bancorp
Así que han decidido casarse... ¡Felicidades! Las bodas son emocionantes y requieren prestar mucha atención a los detalles en muchos aspectos, como la comida, los invitados, el lugar de la celebración y la vestimenta. Sin embargo, hay otro aspecto importante que deben añadir a su lista de cosas que no pueden pasar por alto: tener esa conversación sobre el dinero que a menudo resulta tan difícil de abordar.
Formar una pareja puede ser muy sencillo en muchos aspectos, pero unir las finanzas puede resultar complicado si no se planifica con antelación, tanto antes como después de la boda. Hay pasos importantes que deben darse tanto antes como después de dar el “sí, quiero”. Aquí hay algunas sugerencias para ayudarte a iniciar esa conversación, a veces difícil —pero esencial—, sobre cómo ustedes, como pareja, administrarán su dinero.
Antes de dar el «sí, quiero», deberías:
- Ten la “charla sobre el dinero”.”
Hablar de dinero puede resultar complicado para las parejas, pero abordar las finanzas antes del matrimonio puede facilitar la unión de sus vidas económicas. Esta conversación debería incluir temas como los ingresos, los activos, las deudas y los puntajes de crédito, lo que les permitirá ponerse de acuerdo en cuanto a hábitos y objetivos financieros.
- Conoce tu historia financiera y compártela.
Tu historia con el dinero explica cómo te relacionas con el dinero, qué significa para ti y cómo influye en tus decisiones financieras. Compartir tu historia con el dinero puede hacer que las conversaciones sobre temas financieros sean menos tensas y más informativas. Además, ayuda a fortalecer la comunicación con tu futura pareja.
- Establezcan juntos sus metas financieras.
Una parte fundamental de la administración del dinero es establecer metas financieras realistas. Cada uno de ustedes debería hacer una lista de metas y luego reunirse para hablar de ellas. El fondo para la boda debería estar en primer lugar de la lista, para que ambos tengan claras las expectativas respecto a la contribución para ese gran día. También deben hablar de objetivos a largo plazo, como comprar una casa o planificar la jubilación, y comenzar a armar un fondo de emergencia para cubrir gastos de tres a seis meses.
- Crea un “fondo para la boda”.”
Una forma de hacerlo es utilizar un método de ahorro automático para apartar dinero cada mes destinado a los gastos de la boda. Elaborar un presupuesto realista te ayudará a orientar este proceso. Calcula el costo total de la boda e identifica qué gastos se compartirán, se dividirán o se cubrirán con los ahorros. Conocer los costos de antemano te ayudará a prepararte para gastos inesperados.
Una vez que te hayas casado, deberías:
- Empieza a poner en práctica tus planes financieros.
Siéntense juntos para establecer un presupuesto compartido, crear un fondo de emergencia conjunto (que cubra de tres a seis meses de gastos) y programar “reuniones sobre el dinero” periódicas para mantenerse en sintonía con respecto a los objetivos financieros y la gestión de las deudas. Estas prácticas les ayudarán a comenzar su camino financiero con buen pie. Además, decidan la estructura de sus cuentas: si fusionarlas por completo, mantenerlas separadas o utilizar un enfoque de “lo tuyo, lo mío y lo nuestro”.
- No te olvides de actualizar los documentos.
Si se produce un cambio de apellido, asegúrate de actualizar los beneficiarios en las pólizas de seguro, las cuentas bancarias y los planes de jubilación. Incluir ambos apellidos en los documentos importantes puede resultar especialmente útil si uno de los cónyuges queda incapacitado o no puede gestionar los asuntos financieros.
- Hagamos frente a las deudas juntos.
Traer deudas al matrimonio puede generar tensión con el tiempo. De hecho, cuanto mayor sea la carga de deuda de una pareja, más probable es que surjan desacuerdos financieros. Sin embargo, las deudas también pueden ser una oportunidad para trabajar juntos como un equipo y fortalecer su relación. Eviten echarse la culpa unos a otros y concéntrense en elaborar un plan para eliminar las deudas mediante:
- No te refieras a ella como “tu” deuda: el lenguaje importa y determina la perspectiva.
- Evitar echarse en cara las deudas del pasado, ya sean de los demás o propias.
- Mantener el compromiso con el plan y motivarnos mutuamente.
Si abordas el problema, comprendes a qué te enfrentas y elaboras un plan claro, podrás construir un matrimonio que avance hacia la meta de estar libre de deudas. Si te sientes abrumado, no dudes en buscar ayuda.
Ya sea que tengan la “conversación sobre el dinero” antes o después de casarse, se trata de una charla fundamental que no deben pasar por alto. Decidir cómo administrar sus finanzas juntos es una decisión importante y merece una planificación cuidadosa. Es totalmente posible lograr una transición fluida de la administración del dinero como solteros a la de casados.
Si desea más información sobre este y otros temas financieros, puede enviarme un correo electrónico a [email protected] o escribir a Apartado de correos 1825, Clarksdale, MS 38614.
Hasta la semana que viene: ¡manténgase en forma desde el punto de vista financiero!